Señales que te ayudarán a reconocer una gallina clueca

La crianza de gallinas es un proceso que tiene muchas particularidades. Al principio es posible que tengamos que hacer frente a algunas dificultades, aunque el resultado siempre acaba mereciendo la pena. Por eso a continuación te vamos a proporcionar una pequeña ayuda, enseñándote a reconocer a una gallina clueca a través de varios métodos.

Cómo reconocer una gallina clueca

Repasemos las señales que te pueden indicar que una de tus gallinas se encuentra en este estado. ¿No sabes qué es una gallina clueca? Nada más sencillo: se trata de una gallina que ha recibido la llamada del instinto maternal y está preparándose para incubar a sus pollitos. Ten en cuenta que las gallinas cluecas no comprenden que necesitan a un gallo para que este las fecunde. Actuarán como si hubieran sido fecundadas incluso si no han puesto los huevos.

Identificar a una gallina clueca es, a simple vista, algo sencillo. Su postura y su comportamiento son más pintorescos de lo común. No obstante, cada raza o ave en particular puede reaccionar de una manera distinta, así que es mejor que conozcas los síntomas que te mostraremos a continuación.

Permanece en el nido

Si la gallina pasa demasiado tiempo en su nido, con toda seguridad está clueca. Para comprobarlo, puedes ir a su lugar de reposo a distintas horas del día, pero procura evitar aquellos momentos en los que es normal que se encuentre en su nido (por ejemplo, durante la noche).

Para que te hagas una idea, es algo similar a lo que sucede con las perras cuando tienen un embarazo psicológico: permanecen en guardia para proteger a sus crías. Las gallinas nunca se separarán de su nido, aunque hay algunas excepciones que comentaremos más adelante.

Conducta agresiva

Con esto no nos referimos a que vayan a atacarte salvajemente, sino a que intentarán mantenerte alejado de su nido. Ten en cuenta que están sintiendo la llamada de su instinto maternal, por lo que protegerán a sus crías (si las hubiera) frente a cualquiera que pretenda quitárselas.

La conducta de las gallinas cluecas destaca por ser algo imponente. Es decir, que si te acercas a su nido y revisas si ha depositado huevos, es muy posible que tus manos acaben picoteadas. No tiene por qué ser doloroso, aunque sí puede resultar molesto. Por tanto, si vas a comprobar si han puesto huevos, más vale que uses unos guantes gruesos.

Regresa rápidamente al nido

Por motivos obvios, la gallina tendrá que comer y hacer sus necesidades. Sin embargo, solo lo hará cuando se sienta verdaderamente obligada y nunca tardará más de la cuenta. Cuando le pongas comida, presta atención. La gallina clueca saldrá apuradamente, comerá y volverá en pocos minutos.

De igual forma, es muy normal que las gallinas cluecas permanezcan vigilantes incluso cuando no están en su nido. Esto se debe a que su estado biológico las obliga a estar siempre alerta para que nadie se lleve sus huevos. Sorprendentemente, harán lo mismo si todavía no han puesto.

Heces extrañas

Cuando tu gallina salga a hacer sus necesidades, podría estar dándote otra pista acerca de su estado. Las gallinas cluecas expulsan heces que huelen bastante mal. Además, estas tienen un tamaño inusualmente grande. Si es el caso de una de tus aves, no te alarmes: lo más probable es que solo sea una señal más.

Por el lado contrario, cuando la gallina esté incubando, no tendrá casi deposiciones, puesto que no saldrá del nido para comer. En ambos casos, se debe a cambios de metabolismo motivados por la aparición repentina del instinto maternal. Obviamente, lo mejor es que limpies el terreno después de que hagan sus necesidades para evitar un ambiente fétido.

Se arrancan las plumas

Te recomendamos que revises el vientre y el pecho de tu gallina. Si no hay plumas en alguna de las zonas, o incluso en ninguna de las dos, es una clara señal de que se ha puesto clueca. ¿El motivo? El contacto entre su piel y los huevos que ha puesto favorece la transmisión de calor, así que decide arrancarse las plumas para que no sean un obstáculo.

Si esto sucede, no debes asustarte, pero revisa bien que no haya ninguna herida. En ocasiones, las gallinas pueden obsesionarse un poco y llegan a lesionarse. Ten en cuenta que el plumaje es un aislante, por lo que no tendrán reparo en arrancárselo si eso les permite incubar bien a sus crías.

Busca lugares de difícil acceso

Esta es una de las señales más prematuras, por lo que te aconsejamos que la tengas en cuenta. Si una de tus gallinas se ha dedicado recientemente a explorar el corral, puede que esté buscando un lugar poco accesible para depositar sus huevos. Frecuentemente lo harán en espacios a los que el resto de las gallinas no puedan llegar.

No debemos olvidar que las gallinas, como madres, buscan proteger a sus polluelos desde incluso antes de que nazcan. Obviamente, sus pequeños pollitos son muy frágiles en un corral lleno de animales. Por este motivo las gallinas buscarán un lugar donde puedan proporcionarles la protección necesaria.

Posturas aplastadas

La postura de las gallinas cluecas es inconfundible, ya que estas tienden a aplanarse como si estuvieran derretidas. ¿Cuál es el motivo detrás de esto? Al echarse, intentarán abarcar el máximo espacio posible para cubrir todos sus huevos y así proporcionarles el calor que necesitan para su desarrollo.

Sorprendentemente, las gallinas adoptarán esta postura incluso si no han puesto huevos, ya que el estado de cloquez las confunde. Aunque resulta curioso —y hasta gracioso— contemplarlas en esta posición, te aconsejamos mantenerte alejado, puesto que a veces pueden presentar conductas defensivas.

Conducta imponente

Cuando no se encuentren en el nido —seguramente pasarán muy poco tiempo fuera de este—, las gallinas en estado de cloquera suelen adoptar una postura imponente. Esta se caracteriza por tener las alas medio abiertas y las plumas erizadas, aumentado considerablemente su volumen.

Es una señal bastante llamativa que se debe al intento de la gallina por mostrar a los machos que ya no se encuentra receptiva. De igual forma, también trata de imponer respeto al resto del corral para evitar que las demás gallinas se acerquen a su nido. Si se da el caso, suelen ponerse agresivas.

Miedo excesivo

Aunque no te recomendamos aproximarte, la actitud de las gallinas al acercarte a su nido desvelará si se encuentran en cloquera. Antes te comentábamos que se suelen poner agresivas. Sin embargo, también pueden estar en un estado de alerta excesivo. Esto se dará incluso en las razas que más disfrutan del contacto humano, así que es mejor tener cuidado.

Para una gallina clueca, tu mano será vista como una amenaza para la vida de sus futuros pollitos. Recuerda que las gallinas están biológicamente acostumbradas a sufrir el robo de sus huevos por parte de reptiles y otros depredadores. De la misma forma, también vigilarán que no se acerque ninguna otra ave.

Incubación y alimentación de pollitos

La incubación de los pollitos es un proceso que requiere tener bastante cuidado. Ten en cuenta que las gallinas están preparadas para cuidar de sus crías, pero algunas razas no saben empollar los huevos. En esos casos, tendrás que hacerlo tú mediante criadoras para pollitos u otros métodos artificiales.

Para incubar a los pollitos, lo mejor es proporcionarles un espacio seguro al que no lleguen otras aves ni afecten las inclemencias atmosféricas. Recuerda que los huevos son muy delicados, pero más aún lo son los pollos recién nacidos. Ten en cuenta que, tras eclosionar los huevos, las crías pierden la protección física y quedan a merced del exterior.

Otro aspecto al que debes dar bastante importancia es a la alimentación, ya que es vital para que los pollitos se desarrollen con normalidad. Todo depende de la raza, ya que algunas nacen bastante pobres en nutrientes, por lo que necesitan un suplemento para sobrevivir. Recuerda que también es fundamental que los pollos tengan bebederos siempre a su disposición.

Por último, si quieres aprovechar al máximo las condiciones de incubabilidad de las puestas, te aconsejamos que pongas en práctica las siguientes recomendaciones.

  • Recoge las puestas cada tres días o menos.
  • Almacena los huevos en un espacio frío y con una humedad en torno al 75 %.
  • Evita guardar los huevos durante más de 7 días antes de incubarlos.
  • Hasta que metas los huevos en la incubadora, cámbialos de posición todos los días.
  • Antes de incubarlos, deja que se adapten a la temperatura ambiente.
  • Trata de ajustar la incubadora a los 37ºC para que el entorno sea cálido.
  • Los huevos absorben oxígeno, por lo que la incubadora debe estar bien ventilada.
  • Deja de dar la vuelta a los huevos cuando falten unos tres días para la eclosión.
  • Evita incubar los huevos demasiado pequeños, porosos o muy finos.

Elige las mejores criadoras para pollitos para tus gallinas cluecas

Ahora que sabes cómo reconocer a una gallina clueca, revisa tu corral en busca de gallinas que hayan sido llamadas por su instinto maternal. Recuerda que no es del todo recomendable acercarse a su nido, ya que no querrás recibir un picotazo ni, tampoco, estresar a las gallinas. Si los huevos han sido fecundados, no olvides las pautas de crianza que te hemos proporcionado. ¡Descubre el maravilloso mundo de la crianza avícola!

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