Razas de gallinas blancas que casi nadie conoce

¿Sabes que existen diferentes razas de gallinas blancas? Estas están consideradas como las gallinas ponedoras por excelencia en todo el mundo, ya que son las que mayor número de huevos ponen con la menor cantidad de pienso. Se trata de aves ligeras y de cola espectacular, que en el gallo suele estar muy desarrollada y en la gallina presentarse abierta en forma de abanico. ¿Quieres saber más sobre ellas?

Razas de gallinas blancas

Las gallinas blancas que te vamos a mostrar a continuación poseen unas características únicas. Si estás pensando en comprar algunas, pon atención a esta información para conocer interesantes datos sobre sus diferentes variedades.

1. Australorp blanco

Esta raza de gallinas blancas, originaria de Australia, deriva del pollo de Orpington. Sus criadores perseguían un pollo próspero de doble propósito (por su carne y sus huevos). Suelen tener tres colores: blanco, azul y negro.

Ponen de media entre 250 y 300 huevos anuales, y su peso oscila entre los 3 y los 4 kilos. El mayor índice registrado son 364 huevos en un año. Además, esta raza puede utilizarse como mascota, puesto que es dócil, amigable y cálida. Son animales muy resistentes, que pueden soportar temperaturas calientes y frías.

2. Plymouth rock blanca

De patas amarillas, es un ave amigable y resistente. Con una buena producción de huevos, su carne también es muy valorada. Aproximadamente pueden poner unos 280 huevos marrones anuales.

Son gallinas cluecas que, a menudo, incuban sus huevos y los de otras gallinas del gallinero. Su peso en la edad adulta se encuentra entre los 3,5 y los 4,5 kilos.

3. Bresse gauloise

Deben su nombre a su origen francés. Se trata de una raza doméstica que tiene cuatro colores: azul, gris, negro y blanco. Los lóbulos de sus orejas suelen ser blancos, aunque las patas y los pies son azulados.

Es también una raza de doble propósito. Suelen poner entre 200 y 250 huevos blancos al año. En cuanto a la carne, las hembras pesan entre 2 y 2,5 kilos y los machos entre 2,5 y 3.

4. Faverolles

A pesar de su amplia gama de colores, en Estados Unidos las variedades principales son la blanca y la de color salmón. Es un animal muy bonito, que presenta cierto aspecto esponjoso. Posee un tamaño medio, patas cortas y vive bien en diferentes condiciones climáticas.

A estas gallinas les encanta incubar, y pueden poner entre 150 y 180 huevos anuales.

5. Sultán

Es un ave que luce un plumaje muy característico, pues tiene emplumadas hasta las patas. Es pequeña, ¡pero posee una gran personalidad! Son muy amigables, aunque se sienten intimidadas con cierta facilidad.

Ponen huevos pequeños, y pesan entre 1,8 y 2,7 kilos. En realidad es una raza ornamental, y su carne no se suele comercializar por su pequeño tamaño.

6. Gallina blanca de California

Una raza que surge del cruce entre el pollo grey de California y el pollo white leghorn. Se puede reconocer fácilmente por las motas negras en sus plumas. Es ponedora (al menos 300 huevos al año, de tamaño medio o grande) y muy resistente. Funciona muy bien en áreas confinadas y pequeñas, como los gallineros.

7. Gallina de Yokohama

Fueron criadas para su exhibición, y por ello una característica que las diferencia claramente es su cola larga y fluida, especialmente en los gallos. Esta gallina es dócil, amigable y soporta bien el confinamiento, pero precisa de un alojamiento especial para poder acomodar la longitud de su cola. No es gallina ponedora, y actualmente está en riesgo de extinción.

8. Araucana blanca

La araucana blanca es pequeña y originaria de Chile. Has de saber que se trata de una raza de gallinas blancas muy singular, que pone huevos azules y no presenta plumas en la cola. En sus mejillas, además, se puede apreciar un mechón muy característico. Otras de sus características son su postura erguida y su espalda inclinada.

9. Ameraucana blanca

Las hay de diferentes colores. Las blancas tienen patas grises y unas barbas muy distintivas en la cabeza. Sus huevos son de color azul, y de tamaño grande o mediano. Suelen poner unos 200 huevos anuales. Destacan, eso sí, por su gran resistencia.

10. Leghorn blanca

Estas gallinas se caracterizan por su piel y sus patas amarillas con plumaje blanco. Son muy populares entre los granjeros, pues con un peso de entre 1,8 y 2,5 kilos producen más de 300 huevos blancos y grandes al año. Son aves resistentes, no cluecas, que tardan unos 5 meses en poner huevos. Eso sí, no son ideales como fuente de carne.

11. Rhode Island blanca

Estas aves de tamaño mediano son muy tranquilas, y se crían en Estados Unidos desde 1888. Poseen patas y piel amarillas, plumas blancas, son amigables y encajan bien en los gallineros. Producen entre 220 y 280 huevos marrones grandes al año. Además, son una fuente de carne de calidad.

Huertos y granjas caseros

A la hora de tener gallinas en casa, no basta solo con adquirir buenos ejemplares: también debes saber cuidarlos y alimentarlos. El agua es fundamental, sobre todo en épocas de calor, por lo que debes poseer bebederos para gallinas en los que no puedan introducirse y donde el agua esté siempre limpia.

Por otro lado, el comedero ha de ser amplio y estar bien colocado para que no se contamine con la actividad de las propias gallinas. Lo ideal es que dispongas de un pequeño espacio o huerto donde ellas circulen en libertad y busquen semillas, plantas o insectos para comer. Es habitual tirar granos enteros por el corral, para que picoteen y complementar su alimentación con cereales en el comedero.

No es necesario contar con un gallo en el corral pero, si los hay, los huevos serán fértiles y al incubarlos podría nacer un pollito. Las gallinas necesitan al menos 14 horas diarias de sol para poner huevos, así que para conseguirlo deberías orientar tu gallinero hacia el sur.

Por otro lado, recuerda que el compost de las gallinas puede utilizarse para el huerto. La gallinaza, que se obtiene del excremento de las gallinas ponedoras, aporta muchos nutrientes a las plantas, ya que es rico en proteínas y minerales. Aun así, como puede contener mucho nitrógeno, es conveniente mezclarlo con estiércol de otros animales o restos vegetales para que sea de mayor calidad.

La importancia del bienestar animal

A la hora de montar tu granja debes saber que, en los últimos años, el avance en materia normativa y jurídica del bienestar animal ha ido in crescendo. Gran parte de esto es debido a las nuevas corrientes de opinión dominantes entre consumidores, distribuidores y, por supuesto, productores.

Estos últimos fueron observando que los huevos de sus gallinas eran de mayor calidad cuanto mejores eran sus cuidados. Por tanto, se puede decir que el bienestar animal es clave para conseguir un producto único. Lo que se persigue es un estado de completa salud física y mental, en el que los animales están en armonía con su entorno.

¿Cómo conseguir ese bienestar animal?

En primer lugar, debes asegurarte de que las aves estén libres de anomalías fisiológicas, enfermedades y otros factores básicos, como, por ejemplo, la desnutrición. A nivel mental, has de evaluar su estado sensorial (el nivel de intranquilidad que puedan sentir, el miedo, etcétera). A pesar de la dificultad para hacer esto, te será posible establecer algunos criterios en función del conocimiento y de la observación de las aves de manera constante. Por otro lado, en cuanto a los aspectos medioambientales, has de valorar las condiciones externas que rodean a las gallinas.

Ten presente que los granjeros han interiorizado ciertos valores éticos en las últimas décadas. En la actualidad, por ejemplo, no se considera aceptable producir alimentos a partir de animales de granja que estén sometidos a cualquier tipo de sufrimiento, aunque sea mínimo. Asimismo, se persiguen objetivos de competitividad y calidad: el producto ofrecido será mejor cuanto mayor sea el bienestar de las gallinas. En este sentido, es importante contar con controles sanitarios, una buena calidad de agua e instalaciones adecuadas. Por ejemplo, no se puede escatimar ni en los ponederos para gallinas ni en sus bebederos.

Por otro lado, alcanzar el bienestar de las gallinas implica evitarles aquello que les produzca estrés. Para ello, debes tener presentes algunos factores.

  • Sociales. Aquí has de tener en cuenta la mezcla de razas, el hacinamiento, el control de comportamientos...
  • Ambientales. Las condiciones de luz, temperatura, ruidos y confort deben ser adecuadas.
  • Nutritivos. Han de mantenerse correctamente alimentadas e hidratadas.
  • Veterinarios. Deben estar sanas y no presentar patologías.

¿Qué puede provocar la ausencia de bienestar animal?

Si no valoras de la forma adecuada los factores mencionados anteriormente, las gallinas estarán más nerviosas. Como consecuencia se incrementará en sus organismos el cortisol, lo que puede afectar a su salud y a la de las gallinas con las que conviven.

Por otra parte, su apetito puede verse afectado. Y, si están peor alimentadas, el producto resultante será de peor calidad porque los animales no desarrollarán todo su potencial físico. Asimismo, su sistema inmunológico estará debilitado, lo que hará que reaccionen peor ante cualquier patógeno.

Ahora que conoces varias razas de gallinas blancas, puedes escoger aquella que mejor se adapte a ti. No obstante, recuerda siempre la importancia de asegurar su bienestar; la carne de un ejemplar bien tratado de una raza supuestamente menos valiosa puede acabar resultando mucho mejor.

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